Ropa Northwave
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Mountain Bike






3 de diciembre de 2016


GT

Vuelta en BTT por los macizos Oriental y Central de los Picos de Europa


Autor: Julio Martínez Hernández
Ruta premiada con el 3º premio en el I Concurso de Rutas Es Ciclismo.com patrocinado por ROTOR


EL ESPÍRITU DE LA AVENTURA

Comenzamos nuestro camino en la maravillosa villa cantabra de Potes, enmarcada en un paraíso natural, encajada entre montañas y bañada por los ríos Deva y Quiviesa, que confluyen en el mismo corazón de la población. En Potes podemos recrearnos paseando por sus empedradas y estrechas calles del casco antiguo y deleitarnos el paladar en cualquiera de sus numerosos restaurantes y bares, con su sabrosa y variada gastronomía popular.

Descendemos por el curso del Deva introduciéndonos entre los altos muros del “Desfiladero de la Hermida” hasta llegar al pequeño pueblo que da nombre al mismo. Aquí cambiamos de curso fluvial para adentrarnos en la garganta del río Corvera, en una prolongada subida hasta la población serrana de Beges, la cual sobrepasamos. Continuamos ascendiendo hasta el collado del “Salto de la Cabra”, único paso transitable en bicicleta por esta zona para acceder al valle del río Duje.

Nos encontramos en el mismo corazón de los Picos de Europa. Nos dirigimos a Sotres, pueblo muy turístico y punto de partida de innumerables excursiones y rutas por este lugar de ensueño. En nuestro trasiego pasamos por la “Fuente de los Lobos”, situada en el cauce mismo del “Arroyo de los Lobos”, nombres que nos hacen pensar en la importancia y número de animales de esta clase que poblaban, e incluso aún pueblan, este lugar.

Tras dejar a nuestra espalda la muy visitada villa de Sotres, comenzamos un nuevo ascenso, esta vez por el valle del Duje. En esta tierra que no conoce la planicie, se ve surcada, y en muchos casos labrada su piedra en impresionantes cañones, por un sin fin de ríos y arroyos que le confieren al lugar su autentica señal de identidad.

La subida en un principio suave, se torna nuevamente en fuertes pendientes, que ponen al límite nuestra resistencia, no solamente por el desnivel a salvar, sino por la dificultad del terreno pedregoso del camino y las trialeras que lo cruzan.

En un último esfuerzo llegamos a los prados de altura de Áliva, pequeña planicie, casi inconcebible por estos parajes, y un poco más adelante a la ermita de la Santuca de Áliva.

Hasta aquí nuestro camino ha sido duro, pero nuestro esfuerzo se ve recompensado en forma de un maravilloso y largo descenso de cerca de 25 Km. que nos trasladará al inicio de nuestra aventura en Potes. Al principio puede resultar incluso peligroso. Descendemos a la sombra de los frondosos árboles que cubren el camino que discurre paralelo al cauce del río Nevandi, mientras nos dirigimos a la localidad de Espinama.

Encontramos el Deva, que como tantos otros ríos nos sirve de guía en nuestro trasiego de un lugar a otro. En este caso nos conduce adentrándonos cada vez más en la comarca de la Liébana, por la carretera que une los pequeños pueblos del valle de Camaleño, hasta nuestro punto de descanso y final de la ruta.

De esta manera llegamos a Potes, lugar en el que varias horas antes iniciábamos nuestra andanada. Llegamos cansados, pero el esfuerzo realizado es un ínfimo tributo por la satisfacción personal de haber superado con éxito los obstáculos del camino y la admiración de la belleza de los parajes por los cuales hemos pasado.


FICHA TÉCNICA

Distancia: 70 Km.
Desnivel acumulado: 1721 m.
Cota máxima: Puertos de Áliva (1470 m.).
Cota mínima: La Hermida (180 m.)
Tipo de terreno: 60 % carretera (42 Km.), 40 % caminos y pistas de montaña (28 Km.)
Dificultad: Media-Alta, aunque gran parte del camino discurre por carretera, hay otras zonas bastante complicadas, tanto en subida, como en bajada, ya sea por la pendiente o por las condiciones del terreno.
Cartografía: Con cualquier mapa turístico de la zona (Macizos Central y Oriental, E: 1:25000) se puede desarrollar la ruta, pues no da lugar a confusión.

LA RUTA PEDALADA A PEDALADA

Km. 0,00 (293 m.) Comenzamos en Potes en dirección a La Hermida por la Ctra. nacional 621.
Un buen sitio para comenzar y además poder dejar el coche sin problemas puede ser el aparcamiento situado al lado de la iglesia parroquial. Nos situamos en la Plaza de la Serna dejando a la izquierda la Torre del Infantado, con dirección a la nacional 621.
Iniciamos la ruta con un cómodo descenso y por una carretera que aunque no tiene un arcén demasiado ancho nos permite refugiarnos en cierto modo de los automóviles. Pasamos por el contiguo pueblo de Ojedo, llevando el Deva siempre a nuestra izquierda, atravesando las poblaciones de Aliezo y Tama. El valle cada vez se estrecha más, parece que la carretera no va a conducirnos a ninguna parte, pero según nos aproximamos podemos apreciar el surco que el río Deva a horadado en la roca para abrirse paso a través de ella.

Km. 6,00 Nos encontramos ante el “Desfiladero de La Hermida”, impresionante capricho geológico de cerca de 20 Km. de longitud, de los cuales recorreremos aproximadamente la mitad. La carretera se hace más estrecha y desaparece el arcén. Conviene aumentar las medidas de seguridad, (chalecos reflectantes, casco, etc.); además existe el riesgo de desprendimientos.
Seguimos descendiendo y en algunos momentos el desnivel es importante, lo cual nos hace más cómoda esta parte del camino.
En el Km. 8.50, en el desvío a Lebeña, atravesamos por primera vez en una cerrada curva al Deva, que cruzaremos en repetidas ocasiones antes de llegar a La Hermida.

Km. 16,00 (180 m.) Llegamos a La Hermida, pequeño pueblo situado al lado mismo de la carretera. A la izquierda parte una pista hormigonada, bastante ancha, que nos conduce al siguiente punto de nuestro camino, Beges.
La comodidad del descenso se ve bruscamente truncada. Comenzamos una larga subida, con importantes diferencias de nivel sobre todo en los dos primeros kilómetros, superados los cuales entramos en un nuevo desfiladero, se trata de la garganta del río Corvera.

En principio el río nos aparece por nuestra derecha en una cota inferior a la nuestra, bastantes metros por debajo. La carretera dispone de una especie de postes de hormigón a modo de barandilla hacia el lado del abismo, que le confieren cierto grado de protección, pero que en algunas curvas observamos que no ha sido suficiente.

Seguimos ascendiendo hasta igualarnos en nivel con el río, y atravesamos éste dejándolo a la izquierda. La carretera continúa ascendiendo pero con pocas curvas, volvemos a cruzar el río, y aquí se hace más sinuosa. Beges se halla cerca, pero no podemos divisarlo por los continuos cambios de rasante del terreno.

En la subida encontramos una iglesia solitaria a nuestra derecha y casi enfrente de ella una pista de hormigón que conduce a la Quintana. Nosotros continuamos de frente atravesando el río de nuevo en una cerrada curva, tras la cual nos aparece ante la vista Beges.

Km. 21,50 (590 m.) Tras cerca de 5,5 Km. de subida llegamos al pueblo de Beges, población serrana situada en una ladera de inclinación destacable. Es un pueblo serrano de cierta entidad, con un número considerable de casas en comparación con otros pueblos del entorno.

Sin abandonar el camino que traíamos atravesamos el núcleo urbano. El camino se hace más estrecho y aún más justo al salir de la población, pero sigue estando hormigonado y en buenas condiciones.

Seguimos ascendiendo, y al poco tiempo de salir de la población dirigimos la vista hacia Beges y la garganta de río Corvera. El paisaje es de una extraordinaria belleza y, aunque deseamos permanecer en este lugar de ensueño, debemos continuar, hay todavía mucho camino por delante.

El camino empeora, sólo hay hormigón en las cerradas curvas que hay dispuestas en él, seguramente para que los pequeños tractores que por aquí circulan puedan tomar éstas con mayor seguridad, evitando que puedan ir a parar por las empinadas laderas.

Cerca de la cumbre encontramos la majada del horno del Dobrillo, muchas de las construcciones se hallan en ruinas.

Km. 26,20 (1140 m.) Llegamos a lo alto del collado que en algunos mapas denominan el “Salto de la Cabra”. El camino se torna horizontal discurriendo por la ladera y en algún momento disfrutamos de un ligero descenso.

Tras recorrer aproximadamente 1,5 Km. encontramos en un recodo del camino “La Fuente de los Lobos” situada en el arroyo del mismo nombre, con un sobredimensionado abrevadero para saciar la sed del ganado que transita por aquí.
Muy cerca de la fuente el camino se bifurca, debemos tomar la pista de la derecha. Continuamos alternando suaves descensos con tramos llanos. Pasamos otra fuente, en esta ocasión se trata de la “Fuente del Monte”, metida entre frondosas sombras y pegada al camino.

Seguimos avanzando y sobrepasamos una pista que sale a nuestra derecha en dirección a las majadas de “La Cerezal” y “La Llama”.
A unos 800 m. de este desvío atravesamos el Arroyo del Torno. A nuestra izquierda se halla la “Sierra de la Corta”, la cual vamos a rodear durante cerca de 4 Km. en un bonito y fácil paseo en el que nos encontraremos un bosque de hayas. El desnivel es prácticamente inapreciable, salvo al acercarnos a la “Vega del Tronco” en el que se perfila un suave descenso.
Las condiciones del camino cambian drásticamente. Nos enfrentamos a una subida que, aunque no es extensa en longitud, puesto que apenas supera los 1200 m., sí es bastante exigente en cuanto a sus condiciones. Al desnivel de la rampa hay que sumarle la dificultad que ofrecen algunos tramos en los que encontramos trialeras y piedras a modo de escalón.

Km. 34,30 (1300 m.) Nos encontramos en la carretera que une Sotres con Treviso. Tras superar las dificultades de la última parte del camino, prácticamente estaremos en el ecuador de nuestra ruta.
Debemos abordar la carretera en sentido izquierdo. Al principio comenzamos con un ligero descenso que paulatinamente va aumentando. De este modo llegamos a los invernales de “La Caballar”, pequeña majada que se halla a la derecha de la carretera, aún hoy en día poblada, y donde podemos comprar a una anciana señora calcetines de lana hechos a mano.

Seguimos descendiendo y sobrepasamos la bella y turística villa de Sotres, punto de partida de innumerables excursiones por estos idílicos parajes. Al llegar a una cerrada curva a la derecha, a unos 600 m. del pueblo, debemos abandonar la carretera y tomar una pista que sale a la izquierda. Transitamos durante unos 2.800 m. con ligera pendiente ascendiente, paralelos al cauce del río Duje, con buen camino y sin apenas dificultad.
Llegamos a Las Vegas de Toro también llamadas de Sotres. En la entrada podemos repostar agua en una fuente, para poder afrontar la dura y última ascensión, que nos conducirá a lo más alto de nuestro recorrido, los puertos de Aliva.

Nada más salir de la majada el camino empeora de forma súbita, se hace estrecho, el firme -por llamarlo así- está compuesto de roca suelta y la pendiente aumenta ostensiblemente. Esto va a ser así durante unos 2,6 Km. Es realmente duro y parece que no va acabar nunca este “castigo” que “sufrimos” gustosamente. Pasamos una cancela que se halla siempre abierta en la “raya” divisoria de las provincias de Cantabria y Asturias.

Seguimos transitando por el valle del Duje, aunque éste cada vez se nos muestra más distante en altura. Por su margen izquierda se alza el pico Escamellau y por la derecha lo hace el pico Cortes.

Penetramos en la Llomba del Toro, que en realidad se trata de una antigua morrena glaciar. En un punto del camino éste se bifurca, el de la derecha nos lleva a través de la Llomba del Toro al refugio Odriozola, al Chalet Real y al Cable; el de la izquierda, que es el que debemos tomar, lo reconoceremos porque su entrada se halla bloqueada al paso de vehículos por grandes piedras.

Notamos una reconfortante sensación con el cambio de las condiciones del camino, la piedra suelta se transforma en tierra y la pendiente se convierte en planicie, casi inconcebible por estos parajes.

Nos encontramos en los prados de altura de Campomayor. Caballos, vacas, cabras y ovejas campan a sus anchas. Un poco más adelante se dibuja la silueta de la ermita de la “Santuca de Aliva”, también conocida como Nuestra Señora de las Nieves. Estamos muy próximos a culminar el techo de nuestra ruta.

Km. 46,80 (1470 m.) Hemos superado la cota máxima de altura. Tenemos por delante de nosotros un largo descenso de más de 23 Km., pero no por ello se han acabado nuestras dificultades, como más adelante comentaré.

La pendiente aumenta progresivamente. Encontramos el curso del río Nevandi poco más adelante. A la izquierda parte una pista hacia la Peña Oviedo, que hablaré sobradamente en otra ruta que se puede disfrutar por estas sierras.

A nuestra derecha y pegado al río está la Fuente Covarance, de agua tan extraordinariamente fría que no se puede beber un trago largo sin tener que parar. Saciada nuestra sed continuamos el descenso pasando por la “Portilla del Boquerón”, un estrecho paso en la montaña por el que discurren juntos nuestro camino y el río Nevandi.

Nos separamos del cauce y llegamos a los Invernales de Igüedri, donde encontramos otra fuente, muy apreciada si realizamos la ruta en sentido contrario.

La pendiente sigue aumentando. De repente desaparecen las magníficas vistas que disfrutábamos para adentramos en un tupido y espeso bosque, no por eso menos bello.
La inclinación en algunos tramos llega al 25 %. La pista es ancha pero con piedra suelta, lo que la hace verdaderamente peligrosa, por lo que deberemos hacer buen uso de los frenos y extremar las precauciones. Además, si este tramo lo realizamos a primeras horas de la tarde, nos encontraremos con un sin fin de excursionistas que desciende desde El Cable a Espinama, aumentando con ello el peligro de producirse algún accidente.

Km. 51,90 (877 m.) Después de un sinuoso descenso llegamos a Espinama, un pequeño y bello pueblo enclavado en la confluencia de los ríos Deva y Nevandi, situado en el mismo corazón del Valle de Camaleño, nombre que recibe el recorrido del río Deva en el tramo que discurre desde Fuente Dé hasta Potes. Paralelo al curso del Deva y recorriendo todo el valle está la carretera CA185 que nos conducirá a nuestro punto de partida. Debemos cogerla hacia la izquierda y transitar por ella cerca de 18 Km.

De aquí al final el recorrido se convierte en un suave y cómodo paseo, propiciado por la pendiente descendiente y la suavidad del firme, pues se trata de una carretera ancha y bien asfaltada, casi siempre con arcén, aunque éste es de reducidas dimensiones.

Sobrepasamos el pueblo de Las Ilces y seguimos progresando llevando siempre como guía el Deva.

A 5 Km. de Espinama y nada más cruzar un puente sobre el río, a la derecha, parte una pista que conduce a Pido, recorriendo las laderas de Monte Oscuro, Monte del Cadovio y Monte del Carbón, entre espesos bosques que nos ofrecen generosas sombras. Esta pista es perfectamente transitable en bicicleta.
Volvemos a cruzar el río y enseguida nos encontramos en Cosgaya y Areños, pequeños pueblos casi contiguos.

Km. 61,00 (564 m.) Antes de llegar al pueblo de Los Llanos la carretera se torna prácticamente horizontal, dando motivos para que este pueblo haya adoptado ese nombre.
Pero, paradójicamente, nada más sobrepasar el pueblo desaparece la llanura y de repente nos encontramos en otra pronunciada bajada. Nada más comenzarla, a la izquierda, parte una estrecha carretera hacia Mogrovejo, un pequeño y añejo pueblo que conserva una torre medieval.

2,5 km. más abajo encontramos Camaleño, un precioso y entrañable pueblo que cede el nombre a todo el valle.

Pasamos los pueblos de Baro y Turieno. La pendiente se hace más suave en la parte final de nuestro recorrido, antes de llegar a Potes. Justo antes de entrar en él, hay una carretera a la derecha que conduce al monasterio de Santo Toribio de Liébana, en el que se encuentra un pequeño trozo del madero de la cruz de Cristo.

Km. 70,00 (293 m.) Por fin, después de siete horas y media, nos encontramos de nuevo en el punto de origen de nuestra aventura. Estamos satisfechos de haber realizado con éxito el proyecto que nos habíamos planteado y, aunque algo cansados, ya en nuestra mente ronda la idea de planear y emprender una ruta similar.


Alojamientos en Asturias:



Autor: Julio Martínez Hernández
Ruta premiada con el 3º premio en el I Concurso de Rutas Es Ciclismo.com patrocinado por ROTOR



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