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Paul Magnier reaparece en el Circuito Franco-Belga tras ganar la regularidad del Giro de Italia

Paul Magnier volverá a ponerse un dorsal este miércoles en el Circuito Franco-Belga, una carrera de 195,6 kilómetros entre Tournai y Mont-de-l’Enclus en la que el equipo Soudal-Quick Step afrontará una nueva cita del calendario ciclista belga con un bloque competitivo y varias opciones para buscar un buen resultado.
El ciclista francés, de 22 años, regresa a la competición diez días después de completar un destacado Giro de Italia, donde conquistó tres etapas y se adjudicó la clasificación por puntos. Según la nota del equipo, Magnier se convirtió con esos tres triunfos parciales en uno de los pocos corredores franceses capaces de lograr una actuación de ese nivel en la historia de la carrera italiana.
La 85ª edición del Circuito Franco-Belga presenta un recorrido exigente, con un total de veinte subidas repartidas a lo largo de la jornada. La llegada en Mont-de-l’Enclus, con final en alto, debería propiciar una lucha abierta por la victoria y no limitada únicamente a los velocistas, aunque en los últimos años la carrera se ha decidido al sprint con grupos reducidos.
Soudal Quick-Step, con varios corredores procedentes del Giro de Italia
El Soudal Quick-Step alineará junto a Paul Magnier a Ayco Bastiaens, Gil Gelders, Andrea Raccagni, Fabio Van den Bossche y los corredores del equipo de desarrollo Matthijs De Clercq y Stan Van Tricht.
Andrea Raccagni llega también con una referencia importante en la temporada, después de haber sido el mejor joven del Tour Down Under. El conjunto belga contará, además, con cuatro ciclistas que regresan a la competición por primera vez desde el Giro de Italia.
El director deportivo Iljo Keisse explicó que el equipo afronta la carrera con ilusión, aunque con la incógnita lógica del estado de los corredores tras su participación en la ronda italiana. "Tenemos cuatro chicos que vuelven a la acción por primera vez desde el Giro de Italia y habrá que ver cómo van las cosas, pero está claro que tenemos ganas. El equipo es fuerte y tiene opciones para pelear por un buen resultado", señaló Keisse en declaraciones facilitadas por la formación.
Un recorrido con veinte subidas y final exigente
Keisse también destacó la dureza acumulada del Circuito Franco-Belga, una prueba que puede endurecerse con el paso de los kilómetros pese a que sus cotas no sean especialmente largas. "No es una carrera fácil, con muchas colinas; no son las subidas más duras, pero al final de la carrera la fatiga se acumulará y eso puede jugar un papel importante", apuntó.
El director deportivo recordó que en las últimas ediciones la resolución llegó al sprint, aunque no con un pelotón numeroso. Ese antecedente deja abierta la posibilidad de una llegada reducida en Mont-de-l’Enclus, en una jornada en la que el Soudal Quick-Step tratará de prolongar su buena relación con el Circuito Franco-Belga, una carrera que ya ha ganado en tres ocasiones con tres corredores diferentes.
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